Adios Mamá
En este momento de transito a los pies de tu cama, que difícil es la despedida mamá. El corazón me duele, se me rompe. Sé que tu tiempo ha terminado y seguir aquí solo te produciría dolor, pero los sentimientos son tan encontrados, es el carácter bipolar del ser humano.
Cada una estamos haciendo un camino, el mío es el del recuerdo, vienen unos y rápidamente se marchan empujados por el siguiente, encuentras situaciones que podías haber mejorado y seguramente es así, si no fuera porque las vivimos con la frescura del momento. Se ríe o se llora, se disfruta o se entristece, se ama o se discute con la tranquilidad que nos da el saber que hay mañana. La naturaleza nos ha donado con el regalo de la memoria selectiva.
Mama, tantas cosas te podría decir, pero hemos tenido mucho tiempo y nos hemos dicho todo, aunque en muchas ocasiones haya sido sin palabras, pero los gestos y las acciones... por Dios, cuanto son capaces de expresar.
Me vuelvo a quedar huérfana mamá, que palabra tan horrible. La primera vez no la recuerdo, acababa de nacer, pero seguro que fue dolorosa. Llegar a un mundo que desconoces, con lo bien que se estaba en el seno materno y no escuchar la voz que te ha acompañado durante nueve meses, seguro que estuve perdida. Ahora, estoy segura que ella estará contigo para guiarte en este camino. Después cuando os casasteis me separe de mi tía que me había criado hasta entonces, también fue duro, aunque solo tenía tres años, lo recuerdo perfectamente.
Hace veinte años me marcho papá, era aún joven, pero él lo hizo muy fácil, tenía ese carácter tan especial que no nos hizo difícil su enfermedad. Fue un ser lleno de luz y te llevara de regreso a casa con la sonrisa que le caracterizaba. Aun me duele tanto, como le quiero.
Ahora mamá, te toca a tú.
Gracias por tanto que me has dado, principalmente en los últimos tiempos, a causa de estas situaciones tan duras que hemos vivido, he descubierto mucho de ti y de mí, me has abierto un camino de sentimientos que desconocía. Sabes que mi fin era que fueras feliz en tus últimos años y pudieras permanecer en tu casa todo el tiempo y como ahora terminar tus días en tu cama y con los tuyos. Perdóname, aunque ya te lo he dicho muchas veces, por los momentos en que perdí la paciencia y me desespere, estaba tan cansada.
Mamá, te quiero y siempre resonara en mi corazón tus palabras "Angelines, te quiero más de lo que tú te crees" Esta vida tan dura, que os toco vivir a vuestra generación y en especial a algunas personas, como tú, os hizo recias y fuertes, y en algunas ocasiones os incapacito para expresar vuestros sentimientos. Pero al final conseguiste hacerlo.
Adiós mamá, déjate ir, por favor, no luches más.
Salud y Paz
Perdonarme soy incapaz de revisarlo.





Miriam dijo
En estos difíciles momentos no hay palabras que puedan mitigar el dolor, pero estamos aquí, para soportarlo junto a ti, junto a ella, seguro que siente todo este amor que expresan tus palabras y que le han demostrado tus actos durante todo este tiempo, ella lo sabe, lo ha sentido y se lo llevará.
Me llena de orgullo haber encontrado a esta que ya considero mi familia, dentro de la rudeza del momento es reconfortante ver a la Bisa rodeada de amor y de la paz que necesita para emprender su camino, con sus hijas, sus nietos, sus bisnietos...
6 Abril 2010 | 09:03 AM