DIA DE ANDALUCIA
Quiero felicitar a todos los andaluces en este día de celebración. Tengo que decir que toda España me enamora y encuentro encantos especiales y particulares en cada rincón que conozco, sin embargo en Andalucía me siento un poco como en casa, no porque tenga amigos y familiares repartidos por alguna de sus provincias sino más bien por el encanto de sus gentes, su luz y la cultura tan grandiosa que posee. Córdoba fue los veranos de mi infancia en casa de los padrinos de mi hermana, la típica casa de patio muy pequeñita, aunque no hacía falta más, estábamos todo el día corriendo y jugando en el patio o fuera de él o nos íbamos al rio, actividades desconocidas para mí, yo vivía en Madrid, en uno de los barrios “de gente bien” del Madrid de entonces, con el sentimiento de clasismo muy arraigado, sobre todo por parte de mi madre que quería olvidar su origen y se decía que era de Madrid porque llevaba no sé cuantos años, pero su acento andaluz la delataba, la pobre lo quería disimular y “hacia un pan como unas tortas”, volviendo a los veranos me llamaba la atención, las cortinas en las puertas, para mí eso era una novedad. El calor no existía para los chavales, podíamos pasar el día entero corriendo y naturalmente no entendíamos como nos hacían estarnos quietos en la hora de la siesta, tremenda injusticia. Más adelante vino algunos veranos con mis primos en Andújar, aprender a coger grillos fue todo una aventura, aunque creo que la aventura empezó al enterarme de que existían, en esas edades el calor no nos afectaba, es más nos extrañábamos al ori a los mayores quejarse, no lo recuerdo bien, pero me figuro que pensaríamos lo exagerados que podían llegar a ser los adultos…
Bastantes años después, ya con mis hijos vino el recorrido por esa Andalucía monumental y grandiosa, nuestra primera parada fue Granada y naturalmente como no podía ser de otra forma nos dejo enamorados, mas tarde vino Sevilla, Córdoba vista desde un ángulo totalmente diferente etc., Pero en este día quiero hacerme eco del último descubrimiento de hace unos años Almería, concretamente el Cabo de Gata. Allí hemos encontrado un clima excepcional, no existe el calor riguroso y agobiante de otros lugares y el paisaje es irrepetible por su diversidad y su grandiosidad. El desierto de Tabernas es digno de visitarse, tiene paisajes llenos de belleza y de una luz asombrosa….., con este recorrido por mis recuerdos quiero hacer un pequeño homenaje a esas tierras y gentes durante muchos años olvidadas que guardan el mayor de los tesoros, no por sus joyas arquitectónicas y paisajísticas sino por su carácter alegre pese a las muchas dificultades que en épocas no muy remotas les ha tocado vivir.
Salud y Paz





pepetxu dijo
¡Gracias Super!, aquí estamos disfrutando de éste día de fiesta en manga corta (tenemos en estos momentos una temperatura en mi pueblo de 25º), la primavera se anticipa como de costumbre. Mis padres andaluces (una granadina y un sevillano) se fueron hace mucho tiempo a San Sebastián-Donostia, allí pasaron veintisiete años y nacimos sus tres hijos. Ellos tampoco perdieron nunca su acento, del que se sentían orgullosos (aunque su acento les proporcionó más de un problema con ese puñado de intransigentes xenófobos que son los ultranacionalistas, y que son el cancer de una hermosa tierra), te cuento esto porque , cuando un día decidieron volver a su Andalucía, yo me negaba en rotundo, tenía doce años y allí estaba mi mundo. Después de unos años en Granada quedé atrapado por sus encantos y ya no me quería marchar. Ahora vivo en Sevilla desde hace veinte años, aquí conocí a mi esposa (de Huelva aunque criada en Madrid) y aquí nacieron mis hijas. Tengo muchas historias en esta tierra (también las tengo en Madrid, pero eso lo dejo para otro día) ;)
Salud y mucha paz de esa que tú tanto regalas.
28 Febrero 2008 | 02:09 PM