EL OLVIDO
Tengo miedo al ver cómo se va asentando en la memoria de mi madre el oscuro velo del olvido. No son despistes clásicos que se producen con paso de los años o simplemente cuando queremos abarcar más de lo que podemos. Son nubes oscuras que te impiden acordarte de algo tan usual como la calle donde vives, la fecha en la que estas o si ya has almorzado. Al principio solo ocurre de manera esporádica y rápidamente la bruma desaparece, pero los que trabajamos con personas que sufren este deterioro, sabemos que es el comienzo, y también conocemos la evolución. No tenemos la esperanza que poseen los famosos que declaran su enfermedad y con valentía nos cuentan que lucharan de forma incansable contra ella. Los que conocemos al enemigo de cerca, sabemos que hoy por hoy, la lucha será hasta el momento en que se olvide porque se lucha y eso no se retrasa ni se adelanta, ni tampoco se predice, hay personas que siguiendo las mismas terapias evolucionan de una manera rápida y otras, que lo hacen un poco más lentamente, pero independientemente del apellido que tenga , demencia senil, vascular, tipo Alzheimer…, el final es la oscuridad total, el olvido más absoluto.
La tristeza que da ver que eres tu quien no reconoce a la persona querida, porque su carácter va cambiando de una forma radical. El caso de mi madre es aún incipiente, aunque debido a su avanzada edad, es posible que el desarrollo sea rápido, pero ya aprecio esos rasgos que no la han caracterizado nunca, me gustaría tener a la de antes, aunque me sorprendo a mí misma pues se ha vuelto mucho más dulce y sus continuos desplantes casi han desaparecido, pero lo cierto es que ahora cuando aparecen me encantan, por lo tanto todos cambiamos con esta enfermedad de alguna forma.
Es cierto que tengo mucho miedo, se a lo que me enfrento, mejor dicho se a lo que se enfrenta ella y está claro que no saben quienes son pero yo no tengo claro que esa incertidumbre de no conocer a nadie, de sentirse en un mundo desconocido, no les provoque angustia y sufrimiento, vivir una realidad que es solo suya y los demás no podemos compartir debe ser una cárcel espantosa. Estos pensamientos me acompañan, no solo ahora, sino en todo el recorrido de mi actividad laboral, siempre me he sentido angustiada cuando ellos creen estar en una situación, que para ellos es muy real, pero para ti es diferente y lo que es peor, no puedes permitir que continúen con lo quieren hacer porque puede ser perjudicial para ellos.
Deseo que la luz se haga en los cerebros de tantos científicos que están estudiando este tipo de deterioro y se encuentre remedio. Me figuro que la solución estará en las terapias genéticas o con células madre, espero que los Gobiernos de todos los países dejen a los científicos investigar y no sean tan mojigatos, que impidan el avance de la ciencia, por motivos, según ellos, éticos, pero se les olvida la ética a la hora de entrar en una guerra o de aplicar torturas a detenidos….., dicen que la esperanza es lo último que se pierde y yo la tengo a raudales, creo que mi último nieto, que ahora está andando a gatas entre mis piernas, por cierto le llama la atención las luces del ordenador, oirá hablar de algunas enfermedades en pasado.
Salud y Paz












losmundosdeyeray dijo
Qué situación más dura y más dificil.... siento mucho que tengáis que pasar por esto...., lo más importante creo también es que a ella no le produzca sufrimiento ni angustia como dices tu, es un camino duro el que tenéis por delante, yo desde aquí os envío toda la enegía positiva que puedo, por si sirve de algo.
Tiene mucha suerte de tener una hija como tu.
Dale muchos besos a tu nieto de mi parte,
Un beso muy grande,
8 Enero 2008 | 01:52 PM