CUANDO EL TIEMPO SE NOS VA
Mi suegra era una señora muy educada, con un nivel cultural muy bueno, había leído mucho y le encanta estar informada, tenía ese punto de superioridad que le daba su educación, en una época en la que no accedía a ella la mayoría de los ciudadanos y las clases sociales estaban muy diferenciadas. Llego una etapa en que decidió ponerse el mundo por montera, cuando algo le producía disgusto lo expresaba utilizando un lenguaje que no era para nada habitual en ella, también decidió no ocultar sus sentimientos y con más de ochenta años vivió el amor de una manera apasionada y totalmente desinhibida, expresando sus sentimientos abierta y claramente. En los últimos años de su vida tuvo con sus dos novios, más pasión que en los cuarenta de matrimonio.
Su carácter estaba totalmente embravecido porque no veía a su novio tanto como ella quería, yo la intentaba hacer entender que era imposible ir todos los fines de semana al pueblo, entre otras cosas porque yo trabajaba un fin de semana si y otro no, pero ella se enfurecía y decía que no tenían tiempo que perder. Intentaba apelar a su sentido religioso, que aparentemente estaba muy arraigado, para conseguir su paciencia y en una ocasión me sorprendió mucho diciéndome que me dejara de tonterías, que estaba harta de hacer lo que se esperaba de ella durante ochenta años y eso se había acabado.
Pensé mucho en esta afirmación y posteriormente cuando ella falleció, como vivía con nosotros, tuve ocasión de leer muchas cartas suyas y comprobar como había estado durante toda su vida buscando la aceptación de los demás, solo al final se revelo contra esa educación encorsetada que hizo padecer a tantas mujeres y también hombres, una vida que no era la que a ellos les hubiera apetecido.
He recordado esta historia a leer el post de Rosa sobre otra mujer que también ha querido a una edad avanzada dejar atrás una vida que no ha la satisfacía
Salud y Paz



Antonio Alviárez dijo
Lamentable, cuánta gente deja su felicidad en la aprobación de los demás -ya, escribo acerca de ello- Muy triste, pero la mayoría necesita valentía para poder enfrentarlo.
Muy bonito post.
17 Septiembre 2006 | 08:07 PM