NUESTROS ABUELOS
Me he reincorporado al trabajo, cuando he salido mi estado de animo era de una tristeza absoluta, no padezco de depresión postvacacional ni mucho menos, mi tristeza la ocasiona la impotencia y todos esos empresarios o empresas, pues algunas son tan grandes que ya no hay una sola persona física a la que dirigir mi desprecio, que son unos depredadores de las finanzas.
Como sabéis algunos, trabajo en una Residencia de Ancianos, un negocio en alza, hay mucho cliente, lo cierto es que todos somos clientes potenciales, mi centro es propiedad de la Comunidad de Madrid y lo gestiona una empresa privada.
Al llegar al trabajo he visto un deterioro tan grande en el personal, que me ha alarmado, es cierto que en la época estival debido a las suplencias de vacaciones, siempre se nota diferencias y estos es normal y asumible, pero en este caso no son diferencias es que la mayoría de las personas contratadas no tienen cualificación, no han trabajado nunca y como es lógico en estas circunstancias esto deteriora el servicio prestado a los usuarios, carga al personal antiguo y produce mucha tensión. Los motivos, según ellos, es que no hay personal cualificado para contratar. Pagando un sueldo en condiciones hay muchas personas que preferirían un trabajo estable que estar haciendo suplencias, pero eso se tradudiciria en ganar menos lo cual es implanteable para una empresa, que no entiende de sentimientos y de necesidades básicas, su corazón es un balance, su grupo sanguíneo son cifras y el RH tiene que ser positivo sino se colapsa.
Yo me pregunto como la Comunidad de Madrid, en este caso, no controla las contrataciones y exige una cualificación igual que en los centros que ella gestiona, estoy segura que en las Escuelas Infantiles no se contrata a nadie sin el titulo, pero no porque las empresas sean mas responsables sino porque hay mucho mas control, la repercusión social que puede acarrear el titular de una Escuela Infantil sin educadores no es el mismo que el de una Residencia de Ancianos y esa es la dura realidad que a mi me produce mucho ASCO.
Las familias no hacen las quejas que debieran, pues son ellos los que tienen que velar, en primer lugar, porque se cubran debidamente las necesidades de sus mayores, los residentes debido a su deterioro, al menos en mi centro, y en la gran mayoría, no son conscientes de lo que pasa a su alrededor, pero chocamos con una doble moral, por un lado muchos tienen un sentimiento de culpa por dejar a sus mayores y prefieren no ver nada y otros temen que denunciando cierren la Residencia y tengan que llevarse al abuelito a casa, otros también creen que de esa manera pueden “tomarla con el abuelo” y mientras unos cuantos haciendo uso de esa buena voluntad o esos miedos se están enriqueciendo.
Cuando he salido he cogido una publicación de la empresa que entre otras lindeces, fotos estupendas y una impresión carísima nos decía literalmente:
“MAPFRE QUAVITAE ha cerrado el primer trimestres de 2006 con unos resultados después de impuestos superiores a los 100.000 euros” una cifra”-en palabras de José Luís Sánchez Báscones, Consejero Delegado de la compañía- “aun modesta, que vamos a consolidar y acrecentar” ….
Esto ha terminado de revolverme las tripas y haciendo caso omiso de las recomendaciones de la Ministra de S0anidad me he tenido que automedicar para no vomitar.
Salud y Paz



pepetxu dijo
Tú haces caso omiso de la ministra de sanidad, pero me parece que ella también hace caso omiso de muchas cosas.
Salud
5 Agosto 2006 | 07:59 PM