PARA REFLEXIONAR
Esta es una historia maravillosa que se repite en muchos geriatricos, donde puedes apreciar el amor incondicional de muchas parejas, aunque en esa etapa solo uno de ellos lo pueda manifestar, pero os aseguro que su pareja, siempre responde a la muestra de afecto, aunque en su demencia no sepa quien esa persona, tambien es cierto que ves a parejas que no se soportan, pero esas no se habran soportado nunca y han permanecido juntas por convencionalismos sociales, esas no interesan, la historia que nos puede hacer pensar es la siguiente:
Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo, para curararse una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras se curaba, le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer.
Me dijo que tenia que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí. Me contó que llevaba algún tiempo
en ese lugar y que tenía Alzehimer muy avanzado.
Mientras terminaba de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaria en caso de que él llegara tarde esa mañana.
No, me dijo, ella ya no sabe quien
soy Hace ya casi cinco años que no me reconoce.
Entonces le pregunté extrañada , ¿Y si ya no sabe quién es usted, por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas.
Me sonrió, y dándome una palmadita en la mano, me dijo:
"Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella".
Tuve que contener las lágrimas, y mientras salía pensé:
"Esa es la clase de amor que quiero para mi vida;
el verdadero amor, no se reduce a lo físico ó romántico, el verdadero amor, es la aceptación de todo lo que el otro es, de lo que ha sido, de lo que será, y de lo que ya nunca podrá ser”.



pepetxu dijo
¡ Qué respuesta te dió rese hombre !
Aleccionador y verdadero.
Bonita experiencia, superabuela.
Salud
19 Abril 2006 | 10:31 PM